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Y crecí en un silencio con dibujos,
En el fresco del siglo del niño joven.
Y él no era agradable para mí la voz humana,
Y la voz del viento era claro para mí.
Me encantaron las tazas y ortigas,
Pero sobre todo el sauce de plata.
y, agradecido, vivía
Con toda mi vida, ramas que lloran
Insomnio sueños oveivala.
Y - extraña! - Lo experimenté.
No se pegue tocón, voces extrañas
Otro sauce decir algo
bajo nuestro, aquellos bajo el cielo.
Y no digo nada ... como si el hermano muerto.
18 enero 1940
Leningrado

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